martes, 25 de agosto de 2020

COLONIALISMO, BEISBOL, NACIONALISMO.

 

El condado de Chiayi, al sur de Taiwan, es famoso sobre todo por dos cosas. 

Es sede sureña del Museo del Palacio, con un edificio moderno, bonito, funcional y unas exposiciones sensacional.

Además, cuenta con u estado de beis como de 1916, que sufrido obviamente muchas reformas.  

El beis tiene más seguidores que  el museo y ha estado en la isla también desde antes. Las piezas del museo fueron llevadas a la isla para poner a salvo de los comunistas, a menos ese fue el argumento, Lo cierto es que, gracias a eso, muchas de esas piezas existen y hasta lo que se nunca han estado en peligro por debido a ninguna movilización política.

Hay pinturas, bronces y muchas joyas más. La más famosa, y una de las piezas más pequeña es la col de jadeita. Es de una belleza y precisión impresionantes, entre otras cosas por los insectos que forman parte de ella. También está la no menos famosa, pero que a mi no me gusta, la piedra con forma de carne.

El beisbol llegó como parte del poder colonizador japonés desde fines del siglo XIX: Hoy en día es, por el contrario, un orgullo nacional, que se practica en todas partes.

Taiwan es un lugar excelente para ir a ver un buen partido: nivel de juego adecuado, diversión familiar, comida y cerveza.

De hecho, el deporte es parte de algunos procesos de colonización. Su llegada a lugares de México y de Japón desde Estados Unidos fue suave, mientras que su exportación desde el archipiélago nipón fue ruda. Aunque es interesante, hacer notar que el dominio de los taiwaneses del beis hizo que los japoneses los vieran de otra manera.

Andrew D, Morris nos ofrece en Colonial Project, National Game: A History of Baseball in Taiwan más que una historia del deporte, un análisis antropológico profundo, bien escrito y documentado. Pero obviamente tiene líneas temporales y es la historia de un deporte de las elites colonizadoras y que se convirtió en una arma liberadora.

Una vez derrotados y con la llegada de las elites continentales, el beis estuvo a punto de desaparecer, pero lo salvó ser un deporte ideal para la disciplina y el trabajo en equipo.

El beis es un elemento esencial para entender al imperialismo japonés y sus formas de penetración cultural (su poder suave), así como comprender la formación de la identidad taiwanesa.

¡Playball! 



(Al dar click sobre el título, se abre un video con lanzamientos en Taiwan.)